Luis Enrique Martínez García es un exfutbolista y entrenador que no necesita presentaciones, pero es bueno echar la vista atrás para comprender un poco más todo lo que representa su figura.
Luis Enrique tuvo una prospera carrera como futbolista completada entre el Sporting de Gijón, Real Madrid y FC Barcelona. Se trataba de un jugador polivalente que podía actuar como lateral, desde el medio y pegado a la banda derecha hasta la línea de cal. Destacaba por su resistencia y fortaleza pudiendo ocupar grandes parcelas de terreno para ayudar en facetas defensivas y ser peligroso en los últimos metros. Se destapó en la 90/91 con una fulgurante temporada en el Sporting de Gijón, lo que le catapultó para fichar por el Real Madrid al año siguiente. En total fueron cinco temporadas en Madrid en las que jugó asiduamente como titular. Al no llegar a un acuerdo de renovación, fichó por el FC Barcelona durante el verano del 1996 para completar ocho cursos como blaugrana hasta su retiro como futbolista en el 2004. En Barcelona se pudo apreciar, sobre todo al principio, a un Luis Enrique diferencial con un talante mucho más ofensivo y unos registros goleadores muy altos. Los últimos años se saldaron con unos números más discretos, motivado quizás por el juego irregular del equipo en aquella etapa.
Y como entrenador ya lo sabemos todo: Roma, Celta, FC Barcelona, España y PSG, club en el que actualmente se encuentra y con el que acaba de ganar su segunda Champions consecutiva. Un ejemplo de éxito con una experiencia y resultados muy difíciles de igualar.









